Evita los robos en tu alojamiento turístico

Ante todo, calma, calma total, no es algo muy habitual que ocurra en nuestros alojamientos turísticos, pero suele ocurrir. Ten en cuenta que por nuestras viviendas pasa mucha gente al cabo de la semana y, como dice el dicho, más vale prevenir que lamentar.

Seguro que te suena la escena, estas limpiando y reponiendo los elementos de tu alojamiento turístico y te das cuenta de que falta alguna figura o utensilio; lo más normal es que se hayan llevado alguna toalla o enser del baño. En sí, no representa un gasto muy grande, pero es algo que debes tener en cuenta a la hora de reponer para la siguiente entrada y en especial, si vas con las toallas justas te dará algún que otro quebradero de cabeza.

Puedes protegerte cobrando una fianza. De hecho, a través de Airbnb, por ejemplo, lo puedes hacer. Es una cantidad de dinero que tu marcas y se queda ahí pendiente a que hayas dado el OK y pueda liberarse entero o una parte al inquilino. De esta forma sabes de sobra que cualquier desperfecto o sustracción, vas a estar protegido, aunque el susto no te lo quitará nadie. Ten en cuenta que a muchas personas es un hecho que puede echarles para atrás a la hora de reservar tu alojamiento turístico; en especial si la cantidad de fianza es demasiado desorbitada o no se corresponde con la realidad de la vivienda.

Nosotros te recomendamos, profesionalidad y anticipación. Es muy muy sencillo. En nuestros checkin solemos acompañar al huésped por la vivienda; le enseñamos donde esta cada cosa, como funciona la cafetera, la calefacción… Hacemos juntos un pequeño inventario de la vivienda, de esta forma además de tomar conciencia por su parte de lo que hay, también supervisamos si hay el número de toallas que necesitan, por ejemplo. Les dejamos un papel con el inventario y una copia para nosotros. Ellos son conscientes de lo que contiene el alojamiento turístico y al finalizar su estancia, cuando ya se han ido o antes si se hace checkout (entrega de llaves), verificamos que todo ha quedado correcto y, aprovechamos para preguntarles como les ha ido su estancia o su visita por la ciudad.

Añade una serie de normas, de forma jovial, no muy serias, para que tampoco se sientan aludidos con ello. Déjalas junto con el resto de información del alojamiento, mapas, contraseña del Wifi… Al final es un compromiso que todos adquirimos dentro de la plataforma, y que a él o ella como inquilinos puedes repercutirles muy negativamente: recuerda, que no sólo evalúan tu alojamiento, sino que tu también los puedes evaluar a ellos y que en ocasiones puede evitar que se vuelvan a alojar en otros lugares. Tus opiniones pueden ayudar a otros anfitriones, además de contribuir a mejorar la plataforma y sobre todo, Airbnb puede compensarte si has tenido alguna incidencia.

En ocasiones como esta, siempre es mejor contar con profesionales que puedan ayudarte si surge algún problema. No sólo son consejos o tips, también es el hecho de contar con el respaldo de alguien detrás. ¿Por qué no contactas con nosotros?